20 de agosto de 2015

India - Día 4 Udaipur




Hoy cuando nos hemos levantado hemos desayunado en el hotel y hemos elegido el menú continental y nos han puesto de todo, cereales, zumo, café, croissant, muffins, tostadas… a las 10 habíamos quedado con Tuman, el que iba a ser nuestro taxista y guía durante todo el día y el mismo que ayer nos recogió en el aeropuerto. El post de hoy va a ser un poco largo porque hay mucho que contar.
Primero nos ha llevado a ver un lago más pequeño que Pichola, que es el lago más grande de Udaipur y en el que está el Jag Mandir Palace y el hotel Taj Lake Palace al que hay que ir, por supuesto, en barco. Después hemos subido al monte donde estaba el Monsoon Palace, había que pagar por persona y coche y allí hemos estado un ratito visitándolo, aunque apenas tiene mucho que ver ya que está bastante derruido. Al bajar hemos parado en la Escuela de Arte donde un hombre de 50 años nos ha explicado con todo lujo de detalles como aprendió pintar, el que fue su gurú y otras cosas muy interesantes que paso a explicar (el que quiera que se salte este rollo J) Es un trabajo que intentan que pase de generación para que no se pierda la enseñanza y por eso enseñan a los niños de clases más bajas cuando salen de la escuela durante 90 minutos porque necesitan no saturarles y que les llame la atención y quieran aprender por sí mismos. Este hombre nos cuenta que empezó con 15-16 años y que según van pasando los años aprende más y más y cuando alcanzan los 50 años es cuando más experiencia tienen y mejores pinturas hacían y luego ya le quedaban como mucho 10 años ya que esto requiere un pulso y una precisión impresionante. Nos ha enseñado como hacía las finas líneas en el palacio que estaba dibujando, las decoraciones y rostros y era una auténtica obra de arte. También nos ha explicado de donde sacaba los 5 colores básicos y que mezclándolos obtenía 124 colores. El amarillo provenía del azufre, el azul del cobalto, el negro del grafito, el blanco del óxido de zinc, el rojo del óxido de hierro. Luego tenía algunas decoraciones con oro que obtenía del pan de oro de 24k. Tras esto nos ha llevado a una sala donde vendían las pinturas y con un té chai nos ha empezado a sacar piezas y cómo iba evolucionando su técnica. Nos ha contado que el caballo es típico de Udaipur y significa fuerza, el elefante es típico de Jaipur y significa buena suerte y el camello es típico de Jaisalmer y significa amor. Al final nos hemos traído un par de pinturas como recuerdo de esta fantástica experiencia.
Tras esto hemos ido a Princess Garden, no es muy recomendable el sitio ya que no tiene casi nada que ver pero no había que pagar. Al salir nos ha preguntado si queríamos comer y nos ha llevado a un restaurante Rajwada Restaurant y aunque era algo más caro que los que estamos frecuentando hemos comido muy bien. Hoy hemos aprendido que Jeera rice significa arroz con comino. Hoy hemos probado pollo tandoor y Shaagali Chicken, que llevaba huevo en la salsa y lo hacía más consistente. El pan de hoy era Kashmira y llevaba como requesón de color naranja encima. Después hemos continuado y hemos vuelto a la zona que estuvimos ayer viendo el Palacio de la Ciudad y 2 Templos. El palacio era muy espectacular, hemos estado más de una hora recorriéndolo porque tenía un montón de salas con diferentes pinturas, muebles típicos en las habitaciones. Las visitas a los sitios son muy curiosas porque aparte de pagar por persona tienes que pagar por las cámaras que vayas a utilizar en la visita, y te dan una etiqueta para que la lleves visible, si no, está prohibido hacer fotos, en este palacio incluso con móvil o cualquier otro dispositivo. Luego los dos templos que hemos visto, uno de ellos nos ha hecho un mini tour un hombre que lo custodiaba pero no podíamos entrar dentro del templo, nos ha enseñado las diferentes esculturas que hacen en el tejado, había elefantes, luchadores, escenas de Kama Sutra, un variadito, vamos. El otro templo era algo parecido lo que pasa que nos han dejado asomarnos al lugar sagrado donde tienen un dios para rezar y como estaban en el suelo mirando. No se pueden hacer fotos dentro.  Una vez terminado habíamos quedado con Tuman para continuar las visitas. Esta vez nos ha llevado a uno de los embarcaderos para dar una vuelta en bote durante 20 minutos por el lago Pichola, nos ha dicho que desde ese lado era más barato. En este viaje creo que hay dos cosas que me van a terminar por gustar: los viajes en barco y el cilantro porque se lo echan a todo. Al terminar hemos ido a otra zona cercana para subir en teleférico y poder tener unas vistas privilegiadas del lago y la ciudad mientras atardecía. Al bajar hemos parado en Rose Garden que merece la pena entrar a ver, es un parque bastante grande que tiene un palacio con los tejados rojos, aunque en realidad creo que lo usaban como biblioteca. Aquí hemos visto unos murciélagos grandes como águilas cuando se ponían a volar, qué miedito o qué asco daban. Cuando nos ha recogido Tuman le hemos pedido ir a cenar a Lotus café, que justo estaba al lado de su casa con lo que nos venía bien a los dos. Nos hemos subido a la azotea de una parte ampliada del hotel que se llamaba Hinglish, y hemos pedido paneer con una salsa de espinacas, arroz con azafrán y hemos querido probar la pizza vegetal rajastaní, que era una crepe que en el centro tenía verduras cocinadas. Hoy hemos comido poco picante con lo que el cuerpo me lo estaba pidiendo, creo que me he vuelto adicta al picante, jajaja. A las 21:00 nos ha recogido el taxista para traernos al tren y la verdad es que no nos enterábamos mucho porque en los billetes que yo imprimí no venía el asiento asignado así que no sabíamos como funcionaba esto. Sin pedirlo ha venido una chica jovencita que habla inglés a ayudarnos y ha preguntado por nosotros y nos lo ha explicado, tienes que buscar la clase que es tu vagón y después en la puerta hay unos papeles donde viene el nombre de los pasajeros y el asiento asignado. Por suerte nos ha tocado en un camarote con 2 camas así que perfecto para viajar toda la noche. En primera clase, tenemos un armario, espejo, luces y hasta enchufe, que aunque vaya a 110v algo ayuda. Y ya dejo de escribir que con lo que se mueve esto me estoy mareando demasiado. Mañana amaneceremos en Jaipur.

19 de agosto de 2015

India - Día 3 - Mumbai y Udaipur

Hoy nos hemos tomado el día con tranquilidad, hemos dormido hasta las 9 y después de desayunar hemos ido a dar una vuelta x el barrio a ver las tiendas para después ir a preparar la maleta y partir hacia el aeropuerto rumbo a Udaipur. Al salir del hotel hemos buscado un taxi y hemos fijado un precio. Al principio nos ha generado un poco de tensión porque veíamos que empezaba a dar un rodeo y casi nos bajamos, encima no entendía nada de inglés pero nos hemos calmado un poco y al final nos ha llevado bastante bien. Salir de la ciudad ha sido un jaleo, demasiado tráfico x todos lados, parecía que no íbamos a llegar nunca pero al final estábamos allí a buena hora. El checkin ha sido muy rápido y el control de seguridad no es tan estricto como en España, hemos podido pasar líquidos. Lo único que aquí separan por sexo y te cachean si o si. Tras esto hemos comido y tomado un café y nos hemos subido al avión de la compañía Air India. El vuelo ha ido muy bien y ha sido muy rápido y como el aeropuerto era muy pequeño ha sido coger las cosas y buscar al taxi que nos había mandado el hotel. El hombre ha sido muy amable todo el trayecto, nos contaba algunas cosas que íbamos viendo por la carretera. Esta ciudad de 600.000 habitantes (no sé si se le puede llamar pueblo) me ha gustado nada más empezar el trayecto en el coche, era diferente, había mucho caos igualmente pero me ha llamado mucho la atención. Digamos que la autopista o carretera de 2 carriles tenía su gracia, de repente te encontrabas con vacas en uno de ellos, o camiones entorpeciendo, ni que decir que había miles de motos y tuc tuc, que me hacen mucha gracia estos mini cochecillos. Hemos llegado al hotel después de una media hora, al entrar en la zona centro era más curioso todavía ya que las calles eran muy estrechas y había que ir sorteando a todo el mundo, incluidos vacas y peatones. Las aceras no existen, las tiendas están a pie de calle pero ellos se entienden dentro de su caos, lo cual es admirable. El hotel ha sido una pasada, muy bonito, es como un palacio, todo blanquito y a nosotros nos ha tocado una habitación en la planta baja. Está todo limpio para lo que se puede esperar aquí. Tras hacer el check-in hemos acordado con el taxista un precio para que mañana nos lleve a todos los sitios que queremos ver en coche ya que teníamos 2 problemas: uno era que solo teníamos mañana hasta las 22:20 que sale el tren a Jaipur y otro es que teníamos que contar con que el hotel nos dejaba guardar las maletas, si no, ir todo el día con ellas podía ser una locura. Así que hoy solo hemos ido a dar un paseo por las calles y a hacer unas fotos al lago Picchola. Aquí se ve más turista y los comerciantes están más acostumbrados a nosotros, y por fin no me miran tanto porque hay más donde mirar, jajaja. En una de las tiendas nos han tratado muy bien el chico e incluso se ha ofrecido a enseñarnos un mercado cuando le hemos preguntado donde podíamos encontrar especias. Esta noche hemos ido a ver una danza rajastaní (Dharohar Dance Show) en Bagore Ki Haveli, todos los días de 7 a 8 pm. Hemos entrado allí y cuando ha empezado el primero de los bailes la verdad que he pensado "ya nos han vuelto a timar como en el espectáculo de Marruecos en su día". Yo quería reirme pero como me parecía insultante me he limitado a mirarlo y lo hemos comentado en la cena. El espectáculo merece la pena, las bailarinas que salen son estupendas, me han encantado los diferentes bailes y la vestimenta que llevaban para cada uno, me recordaba aquella época en los cursos de Mistri, ainssssss. Tras esto nos hemos ido a cenar a Hotel Udai Niwas, tenían un restaurante en la azotea y por 10€ hemos cenado tan ricamente, hoy los dos hemos optado por paneer (queso fresco) cocinado de 2 formas diferentes, un poco de naan de ajo y un arroz normal. De ahí a la habitación que mañana nos espera un día largo de visitas y después la experiencia de dormir en un tren indio. 





18 de agosto de 2015

India - Dia 2 Mumbai

El día ha comenzado a las 7 de la mañana, y no porque tuviésemos muchas más cosas q ayer para visitar si no porque había que coger un barco a las 9 que nos llevaría a la Isla de Elefanta donde hay unas cuevas bastante famosas y que son Patrimonio de la Humanidad. Hoy el desayuno ha sido una crepe con un relleno de patata que cómo no, picaba. Cuando hemos salido del hotel hemos ido directos al embarcadero. El barco se cogía en la Puerta de la India y como sabíamos que había bastante timo con esto hemos llegado hasta el muelle sin hacer caso a nadie y hemos preguntado a la entrada. Han sido 160INR/persona por un trayecto de ida y vuelta y que duraba 1 hora. Tengo que reconocer que no me inspiraba ninguna confianza el viaje. Saber que estaríamos tanto tiempo en medio del mar y con las condiciones tan precarias que tiene todo aquí me daba mucho miedo y además pensé que podría marearme pero tengo que decir que el viaje ha sido de lo más tranquilo a la ida, no siendo igual a la vuelta. Una vez allí esto es de risa, tenderetes a ambos lados hasta llegar a una zona de escaleras donde primero te cobran 5INR por ser turista. Toda la subida estaba llenísima de tenderetes vendiéndote de todo: joyas, libros, bolsos, camisetas, cuencos tibetanos... Son unos 15 minutos hasta llegar arriba y ahí es donde pagas la entrada, 250INR por ser extranjeros. Son en total 5 cuevas y quizá la única que merece la pena es la primera que tiene unas estatuas x dentro. El resto simplemente es curioso x ver como están construidas pero sinceramente, aparte de la experiencia en barco no merece la pena perder una mañana en verlo si no vienes con mucho tiempo. Una vez terminado el recorrido en barco hemos cogido un taxi para ir a la zona más norte de la ciudad, queríamos comer antes de entrar a los parques que había por allí pero resulta que no había nada de nada, así que hemos cogido unas lays con un refresco y nos las hemos tomado para abrir boca y poder tomar la pastilla de malarone. Hemos entrado a Kamala Nehru Park y el único atractivo que tenía era una bota gigante donde se podía subir y poco más, las vistas desde allí eran de toda la zona de Marine Drive. Después hemos entrado en Hanging Gardens que está justo enfrente y era un parque que tenía diferentes figuras hechas con los arbustos, está curioso pero merecía más la pena si las mirabas de lejos que si te acercabas. Una vez fuera hemos intentado llegar a la Torre del Silencio y nos ha sido imposible saber donde estaba el acceso así que hemos continuado y hemos buscado un sitio para comer donde hemos podido y hemos comido paneer malasa y assorted pakoda que viene a ser queso blando con salsa, es el que más me ha gustado y el otro plato era una fritura variada de verduras, lo hemos acompañado de un poco de naan de queso y nos ha apañado hasta la cena. Después hemos ido a ver si veíamos algunos templos. No hemos conseguido entrar a ninguno porque íbamos poco preparados y en uno de ellos había que dejar los zapatos a pie de escalera y después subir y entrar a dios sabe donde... como desconfiados que somos no hemos querido arriesgar a dejar nuestras botas ahí. Así que hemos continuado un poco más y hemos ido a la mezquita y tumba de Haji Ali Dargah que te desviaba del camino principal y estaba construido todo el sendero que conducía hasta allí sobre el agua, donde no faltaban las tiendas. Aquello estaba superconcurrido y hemos visto que al menos nos dejaban entrar sin quitarnos los zapatos hasta un punto así que nos hemos adentrado y aquello estaba apestado de gente. Como no queríamos entrar más adentro nos hemos dado la vuelta y ha sido cuando un chico se me ha acercado porque su novia quería hacerse una foto conmigo, inocente de mi le he dicho que por supuesto y nos ha hecho como 4 ó 5 fotos, me ha dado las gracias y no he andado ni 2 pasos y se me acerca otro con la misma cantinela, este ha hecho otras tantas fotos y en vista de que todo el mundo miraba hacia nosotros y que aquello podía convertirse en una locura de chicas queriendo hacerse fotos conmigo o con nosotros hemos decido salir de allí, pero el momento ha sido gracioso, no puedo decir lo contrario. Después hemos ido a ver el Dhobi Ghat, esta vez si lo hemos encontrado y allí estaba la gente lavando y tendiendo su ropa, supercurioso de ver. De ahí hemos cogido un taxi y para el hotel. Como hoy hemos aprovechado demasiado el día cuando hemos querido llegar, ducharnos y salir ya eran más de las 7 y era de noche. Hemos cogido un taxi hasta la zona norte, cerca del Dhobi Ghat porque ibamos a cenar por allí y luego a ir a tomar algo. El sitio elegido para cenar ha sido Kalpanas Tastee y era muy auténtico, no entendíamos la carta pero porque no conocíamos muchas de las cosas como Dosa, (que ya hemos aprendido que es como un crepe gigante) y como nos gusta el riesgo hemos optado por probar 2 platos: Masala Dosa y un arroz en el que no conocíamos nada de lo que ponía. Hemos intentado preguntarle al chico si picaba alguno de los platos pero ha sido inútil, no nos entendía así que hemos continuado con el pedido y la verdad es que estaban los dos platos buenísimos, el arroz me ha encantado, eso sí, como no, picaban los dos y por el módico precio de 3€ los dos, superrecomendable. De ahí nos hemos ido al hotel 4 Seasons que queríamos subir a la terraza y tomarnos un coctel allí, ni que decir tiene que ha sido un sitio muy cool y por el que ya estábamos sobre aviso de los precios, hemos pedido un Madras Café, con vodka, hojas de curry, café, fruta de la pasión y piña y el otro era Jamaican Punch, que llevaba Ron, fruta de la pasión, menta y cardamomo. Al salir hemos cogido un taxi y ya estamos aquí, mañana cogeremos las mochilas para ir a otra ciudad.


17 de agosto de 2015

India - Día 1 Mumbai



Ayer comenzó nuestra andadura por esta “Incredible India”. Cogimos el avión de Qatar a primera hora, compañía que recomiendo si como nosotros estáis acostumbrados a Iberia, ya que es un salto más. No paramos de comer en todo el viaje y encima disfrutamos de las pantallas individuales y de la comodidad de los asientos. El vuelo tenía una escala en Doha y el trayecto hasta allí se hizo corto a pesar de las casi 7 horas que pasamos dentro, debía ser por las ganas que teníamos de llegar a Mumbai. Paramos por  3 horas en el aeropuerto de Doha, donde el lujo está asegurado, no es demasiado grande, está a pie del mar pero tiene todo lo que puedes necesitar de gran lujo. Una vez estábamos esperando en la puerta de embarque hacia Mumbai nos dimos cuenta de una cosa que ya teníamos en mente, no íbamos a pasar desapercibidos ante tanto indio. En ninguno de los vuelos tuvimos retraso pero prometía ser una noche larga ya que 3h de vuelo no dan para dormir un rato antes de llegar al hotel y además había que añadirle que adelantábamos el reloj 3:30h. A las 2:30 ya estábamos aterrizando y a partir de ahí comenzó todo el proceso: cumplimentar un formulario para extranjeros, pasar el mostrador, recoger las mochilas y por si fuera poco, pasar un último control para el equipaje de mano.

Al salir nos estaba esperando un chico del hotel, cartel en mano con mi nombre y el hotel del que procedía. Nos alojaremos 3 noches en Hotel Residency Fort, que para India es un poco caro pero ya se sabe que en las ciudades grandes es lo que hay. Eran ya las 3:40 cuando montábamos en su taxi y en media hora estábamos en el hotel. Al llegar allí nos atiende un hombre en recepción muy amable pero parece ser que no entiende muy bien nuestra llegada ni la reserva que tenemos, tratamos de explicárselo y una vez que nos entendemos nos dice que para la primera noche no puede darnos la misma habitación y que solo tiene disponible la zona “deluxe” y que nos la deja al mismo precio ya que ha sido culpa del hotel. Total que nos llevan para allá, un edificio que está al lado del propio hotel y la habitación está bien pero de lujo… no vamos a hablar, sin mencionar que había un chico del hotel durmiendo en el suelo y le despertamos. Al menos parece que está limpia y tiene aire acondicionado que con esta humedad que se respira cualquier aparato de este estilo es poco. Una vez en la habitación, tuvimos que acoplar la mosquitera que llevábamos y después decidimos dormir y levantarnos para ir con calma y descansar 4 horas.

Nos hemos levantado a las 9 y nos nos hemos ido a desayunar y, para ello teníamos que volver al edificio principal del hotel y al salir a la calle te das cuenta de la bofetada que es la India para los sentidos (olores, ruidos,
sabores picantes hasta en el desayuno, lo que se ve en las calles..). El desayuno está bastante bien, hay de todo y una zona donde hay un hombre haciéndote tortillas con verduritas, riquísimas. Nos hemos ido a empaquetar las mochilas para cambiar de habitación y cuando volvemos a recepción nos dice el que debía ser el dueño que podemos quedarnos en la misma sin sobrecoste así que mejor, prefiero no ver cómo sería una habitación normal.

Tras esto nos hemos ido de turisteo: hoy hemos estado en la Puerta de la India y hemos ido a ver unos suburbios por la zona sur de Mumbai. Realmente hemos confundido el Dhobi Ghat con el barrio del mismo nombre y nos hemos metido en una zona que dejaba bastante que desear. Primero hemos pasado por una zona donde había varias naves donde sobre todo mujeres estaban sentadas en el suelo con unos barreños y se dedicaban a pelar gambas. Como podéis imaginar el olor a pescado era muy desagradable y los pájaros no desperdiciaban ni una caja de cáscaras. Después hemos ido a un par de cines a preguntar si las pelis tenían subtítulos pero como no hemos encontrado hemos preferido no arriesgar ya que no nos íbamos a enterar de nada. Después de andar y andar nos hemos ido a buscar Marine Drive que es una calle que va bordeando todo el mar y en ese trayecto ha aparecido “Habru”, un indio que sabíamos que venía a liárnosla y al final, nos hemos dejado liar. Ha venido hablando con nosotros toda la avenida de diferentes cosas y cuando hemos decidido ir a comer nos ha querido mostrar una zona donde había varios restaurantes, nos ha parecido que el sitio era normalito (MAO) y de precio muy barato por lo que hemos elegido una zona con aire acondicionado y una vez acoplados nos dice que si se puede quedar o se va… yo no sabía que hacer o donde meterme, la situación no podía ser más rara. El caso es que le hemos dicho que si, que era un poco raro para nosotros pero que no había problema. Como no hablaban nada de inglés le hemos dicho lo qué nos apetecía y nos ha pedido un plato para compartir con cordero y una salsa que sabía mucho a frutos secos pero estaba buena. Él había pedido sólo una coca-cola y tras mucho insistirle al final se ha pedido un plato de verduras. Cuando hemos terminado nos hemos dado cuenta que al final el chico lo único que quería era comer ese día y la verdad que hemos pagado 7€ por la bebida y la comida.  De ahí nos hemos venido al hotel paseando por “Fashion Street”, y nos hemos dado una ducha porque ya no es tanto el calor si no la humedad, que es agotadora. Aunque no lo mencione a cada rato, las mezclas de olores llaman demasiado la atención y el claxon constante de todos los vehículos que pasan por la calle llegan a desesperar.
Cuando hemos salido, sobre las 16:00h, hemos ido a ver la terminal de tren Victoria, patrimonio de la Unesco, un edificio muy bonito. Y de ahí hemos intentado llegar a una torre del reloj que habíamos apuntado para ver y que nos hemos dado la vuelta antes de llegar porque hemos andado y andado y no ha merecido nada la pena. Hemos tenido que pasar por un mercado y aquello era una locura, mogollón de gente por todos lados, vendedores, compradores, coches, bicis, motos, autobuses, carros donde llevaban mercancía… A la vuelta de la torre hemos cogido un taxi para volver a la zona de Fashion Street y dar una vuelta por los puestos que hay en la calle, nos ha llevado por 75 INR (apenas 1€). Tengo que decir que aquí somos una atracción turística para ellos y es que yo no me estaba fijando hasta que Dani me lo ha dicho pero según íbamos paseando todos los hombres que iban pasando, solos o en grupo no paraban de mirarme como si yo estuviese llamando la atención por algo, really? Pues seguramente porque llevaba unas gafas de sol, porque llevaba mi melena megarizada al viento y fundamentalmente porque soy occidental, no cabe duda. Lo mejor es no mirarles y no tenerlo en cuenta porque puede ser desquiciante. Después de esta cantidad de emociones por hoy y llevar 4 horas de sueño en el cuerpo hemos ido a la zona del hotel a comer por allí y a las 20:00 ya estábamos en la habitación. Nos vamos a dormir que mañana también promete ser un día intenso. 

21 de octubre de 2014

Vinos de Jerez



El vino de Jerez tiene poco o nada que ver con los vinos de La Rioja. Hemos estado por la mañana en Sanlúcar de Barrameda en la bodega de Barbadillo y hemos aprendido muchas cosas. Los barriles, que aquí se llaman botas, tienen una capacidad de entre 450 a 600 litros y, además, para hacer este tipo de vinos las botas tienen que tener una edad mínima de 15 años, nunca serán barriles nuevos. Son todos de roble blanco americano y los tipos de vino más conocidos son Manzanilla, Amontillado, Oloroso, Palo Cortado, Moscatel y Pedro Ximénez.


Manzanilla
La uva usada es la palomino fina. Debido a las peculiaridades de la tierra Albariza, a los aires que golpean a Sanlúcar de poniente y al enclave que tiene - el estar rodeada del Guadalquivir y del Parque de Doñana hace que sus temperaturas sean más suaves durante todo el año -  este tipo de vino, con denominación de origen propia Manzanilla de Sanlúcar, sólo se puede hacer en este lugar. El resto de vinos de la denominación Jerez-Xeres-Sherry junto con el fino se pueden hacer aquí, en Jerez y en El Puerto de Sta. María.
Cuando se tiene la uva y se mete en los tanques, por el propio peso de la uva se obtiene un primer zumo que llaman yema y de ahí destinan 50% a Manzanilla y el otro 50% a Amontillado. Esa yema tras convertirse en vino, que ellos denominan mosto, suele contener un volumen de alcohol de unos 12º. Ese primer mosto se guarda en lagares por un año antes de pasar a la crianza. Para la crianza las botas se disponen en tres niveles, la parte de abajo son las botas de solera, en medio y arriba las criaderas. Una vez que el mosto ha pasado un año en el lagar se le añade alcohol hasta llegar a la graduación exacta de 15º y se distribuye a las botas criaderas de primer nivel. Se deja que se forme lo que llaman el velo de flor - que solo se consigue cuando el contenido de alcohol del mosto es de 15º - que tiene unos 2 dedos de grosor y es una fermentación biológica que hace que el vino se conserve adecuadamente y no se oxide. Una vez que ha pasado el tiempo correspondiente se pasan a la segunda criadera y después a la solera. Aunque el proceso de vaciado va al revés: cuando se decide el tiempo que estará la manzanilla en barrica, el último año se lo pasa en solera y cuando se va a embotellar se vacía un tercio de la bota, después se rellena el tercio con la segunda criadera y esta con la de la primera criadera. El sistema no es trasiego si no que hay que hacerlo con mucho cuidado para no romper ese velo y al echarlo se rocía hacia los laterales para que caiga con cuidado. Los aromas que tienen son claramente a manzana verde.


Amontillado

Toma su nombre porque recordaba a los vinos dulces de Montilla, en Córdoba. Se coge el otro 50% de la yema y se añade alcohol para que su graduación sea superior a 15 grados y así no forme el velo. Es una crianza oxidativa en la que obtenemos un vino con más matices a frutos secos como almendra o avellana.


Oloroso

Este tipo de vino nace a partir del mosto obtenido de prensar la uva una vez que de esta ya se ha obtenido la yema.  También tiene una alta graduación pero tiene más tiempo de solera, unos 15 años, y conseguimos unos matices de nuez.


Palo Cortado

Digamos que este vino tiene en un principio los aromas del Amontillado pero después evoluciona y encontramos los matices de un vino Oloroso, ¿cómo se consigue? Cuando el enólogo está probando los vinos que se destinarán a fino o manzanilla y ve que la evolución de una de las botas, por diferentes motivos no evoluciona en la línea que tiene que hacerlo una manzanilla y creen que puede dar más juego lo apartan y pasan a criarlo primero como un Amontillado y después como un Oloroso, de ahí que coja y tenga los matices de ambos.


Pedro Ximénez

Este vino se hace con la uva que da su nombre al vino y se extrae de la uva una vez que se ha dejado secar y es una pasa. Son vinos que van muy bien de postre, con un dulce o un queso azul, entre otros.

Aquí nos dieron a probar un vino blanco joven, un semidulce, que era parecido al anterior pero con un poco más de azúcar, una Manzanilla y un Cream, que es 80% palomino fina y 20% Pedro Ximénez. También nos dieron a probar un espumoso, tipo cava con una burbuja muy fina que era muy agradable en boca.


Por la tarde, hemos ido a Jerez a ver la bodega de Fernando de Castilla. Aunque la visita no ha sido tan exhaustiva como la de por la mañana porque solo hemos visto las diferentes botas con los diferentes vinos, hemos aprendido bastante más y hemos probado unos vinos que estaban bastante mejores que los de Barbadillo, la gama Antique. Entre otras cosas porque hemos coincidido en la visita con el sumiller y el cocinero de Atrio y seguramente nos haya beneficiado a la hora de la cata. Hemos probado directamente de las botas el Amontillado, el Oloroso, el Palo Cortado y el Pedro Ximénez, y después, hemos ido a otra nave con las botas de brandy donde también hemos probado un poco y hemos terminado en la sala de catas probando el fino de botella.